La ganadería representa el 12% de las emisiones de gases con efecto invernadero, según la FAO

La ganadería tiene un impacto significativo en las emisiones de gases con efecto invernadero, contribuyendo al 12% de las emisiones totales provocadas por actividades humanas que afectan el clima, según un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Esta preocupante cifra resalta la importancia de abordar el problema de la ganadería en relación con el cambio climático.

La FAO advierte que este impacto ambiental podría empeorar si la demanda global de carne continúa en aumento. Para reducir el impacto de la ganadería en el clima, la FAO propone varias estrategias:

1. **Mejorar la productividad de la cadena ganadera:** La eficiencia en la producción de carne y otros productos ganaderos es esencial para reducir las emisiones. Esto incluye técnicas para aumentar la producción de leche y la crianza de animales de manera más eficiente.

2. **Cambiar la alimentación de los animales:** Ajustar la dieta de los animales puede ayudar a reducir las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero potente producido por el ganado.

3. **Mejorar la salud de los animales:** Reducir la tasa de mortalidad entre el ganado no solo aumenta la productividad sino que también disminuye las emisiones relacionadas con la crianza de animales.

Además, la FAO sugiere la selección de rasgos genéticos específicos, el uso de aditivos que faciliten la digestión y la reducción del desperdicio alimentario como medidas efectivas para mitigar las emisiones.

En cuanto al consumo de carne, la FAO menciona la posibilidad de reducirlo, especialmente en los países ricos, aunque señala que su impacto en la reducción de emisiones es limitado si se reemplaza la carne con productos cultivados en invernaderos o alimentos transportados en avión fuera de temporada.

La FAO destaca que, si las recomendaciones alimentarias oficiales se siguen, esto podría llevar a una disminución del consumo de carne en países desarrollados y, en consecuencia, a menores emisiones. Sin embargo, en los países de ingresos medios, la reducción de emisiones relacionadas con la carne podría verse contrarrestada por un aumento en las emisiones vinculadas a la producción de frutas, frutos secos y verduras cultivadas en invernaderos. En los países de bajos ingresos, se suele recomendar aumentar el consumo de proteínas, tanto de origen animal como vegetal.

La FAO subraya que la intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero varía según la región y que es fundamental inspirarse en sistemas de producción con una menor intensidad de emisiones en lugar de promover la intensificación a cualquier precio. En resumen, abordar el problema de las emisiones de la ganadería es crucial para mitigar el cambio climático, y se requieren estrategias tanto en la producción como en el consumo de productos ganaderos para lograr un equilibrio sostenible.

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